Tu número de independencia financiera
Es el patrimonio con el que tus gastos quedan cubiertos sin trabajar. Se calcula a partir de lo que gastas, no de lo que ganas: lo que tiene que darte tu patrimonio cada año, dividido entre la tasa de retirada segura.
En el ejemplo, alguien de 35 años que gasta 2.200 € al mes necesita unos 921.905 €. Invirtiendo 800 € al mes llegaría a los 68 años. Con 1.500 € al mes, a los 59. Y si gastase 1.800 € en lugar de 2.200 €, su número bajaría a 754.286 € y llegaría a los 65.
Lo que controlas y lo que no
La rentabilidad no la decides tú. Tus gastos y lo que ahorras, sí. Si juegas con la calculadora verás que bajar gastos funciona dos veces: reduce tu número y te deja ahorrar más.
¿Y con pisos?
Los alquileres son otra forma de llegar: en lugar de vender participaciones, vives de la caja que dejan los pisos. La calculadora te dice cuántos necesitarías con la caja neta que pongas. Ojo: esa caja mejora mucho cuando terminas de pagar cada hipoteca. Para analizar cada piso, usa la calculadora de rentabilidad de Rentexa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la regla del 4 %?
Una regla práctica que dice que puedes retirar cada año el 4 % de tu patrimonio sin agotarlo en 30 años. Sale de datos históricos de EE. UU.; para jubilaciones más largas o carteras europeas, muchos prefieren un 3-3,5 %.
¿Cuento mi vivienda en el patrimonio?
No: vivir en ella no te da ingresos. Solo cuenta lo que te genera renta o lo que podrías vender para vivir de ello.
¿Y si mis ingresos pasivos son alquileres?
Ponlos en «ingresos pasivos que ya tienes», con la caja neta después de hipoteca, gastos e impuestos. Reducen lo que tiene que darte el resto del patrimonio.
¿Por qué todo está en euros de hoy?
Porque así el número es comparable con tus gastos actuales. La calculadora usa la rentabilidad descontada la inflación y supone que subes tu aportación con los precios.
